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octubre 2016 | 07
Publicación sobre arte, diseño y educación
ISSN 2255-4564
Hannes Meyer en la Bauhaus
1928-1930

Bauhaus

 

El periodo final de desintegración de la Bauhaus que culminaría con su clausura en 1933, se caracterizó por las tensiones crecientes entre los docentes y una cada vez mayor hostilidad del ambiente político. A la situación interna contribuyó no poco el nombramiento de Hannes Meyer como director. De origen suizo, nacido en el seno de una familia de arquitectos pero criado en un orfanato, Meyer había sido dibujante en Basilea antes de estudiar arquitectura en Berlín; en 1927 se había convertido en profesor de la Bauhaus, y en poco más de un año terminaría siendo su director. Sorprende, a la luz de los acontecimientos posteriores, que Walter Gropius propusiese a Meyer como director pero lo cierto es que así lo hizo en el escrito de renuncia que presentó al regidor Fritz Hesse el 4 de febrero de 1928. Allí explicaba:

“Como sucesor propongo a Hannes Meyer, director del departamento de arquitectura, a quien considero capacitado, tanto en lo personal como en lo profesional, para dirigir el instituto con éxito”.

Parte del alumnado creyó ver en esta renuncia el resultado de la presión ejercida por Meyer, pero tal presión no existió. Lo que si es cierto es que varios profesores, entre ellos Schlemmer, habían advertido a Gropius de lo inadecuado del nombramiento.1

1. Wingler, Hans, editor. (1962) Das Bauhaus. 1919-1933. Weimar, Dessau, Berlin. Berlín: Rasch, p. 136.

Bauhaus, alumnos, 1928

 

Durante el poco tiempo que permaneció en el cargo se exacerbarían las dificultades en el seno de la escuela. Meyer propugnaba con vehemencia una definición social de la arquitectura y el diseño que debía materializarse en todas las acciones de la escuela:

“Construir y crear son una misma cosa, y constituyen un acontecimiento social. En cuanto colegio mayor de la creación, la Bauhaus de Dessau no es un fenómeno artístico pero sí social. En cuanto ente creador, nuestra actividad esta condicionada socialmente, y la sociedad compone el marco de nuestro trabajo”.2

2. Wick, Reiner (1982) Pedagogía de la Bauhaus. Madrid: Alianza Editorial. p. 48.

Meyer consideraba que las reflexiones de Gropius acerca de la relación entre arte e industria eran superficiales y completamente dominadas por la estética. La convicción de que “el creador debía satisfacer al pueblo” le llevó a olvidar por completo el concepto de escuela de arte que aún latía desde 1919. Aunque reestructuró el curso preliminar para incluir clases de Kandinsky, Klee y Schlemmer, los artistas perdieron toda influencia, las clases de pintura se convirtieron en una “actividad libre” al margen de la enseñanza regular, lejos de la intención inicial de integrar todas las disciplinas en una unidad de arte y técnica. Su programa fue publicado bajo el título “Construcción” en el número 1928.4 de la revista Bauhaus, en un tono muy alejado de las declaraciones de Gropius. Se trataba de una relación de sentencias contundentes que se iniciaban con la siguiente:

“Todas las cosas de este mundo son producto de la fórmula función, tiempo, economía. Todas esas cosas no son, por tanto, obras de arte”.

En buena medida, Meyer consideraba el arte, y todos aquellos aspectos creativos e intelectuales, como superfluos e, incluso, confusos;

“el arte es sólo orden, solía declarar. Y fue precisamente esta reducción a una única dimensión lo que trajo consigo los cambios”.3

3. Forgács, Éva. (1995) The Bauhaus Idea and Bauhaus Politics. Budapest: Central European University Press. p. 163.

 

Wassilly KandinskyOskar Schlemmer

 

En consecuencia, artistas como Klee y Schlemmer terminaron por dejar la Bauhaus, aunque su salida tendría lugar en la etapa de Mies van der Rohe, Asimismo, como ya se ha comentado, en 1928 Herbert Bayer se había ido a trabajar como director de arte en la oficina berlinesa de Vogue. Por otra parte creció el enfrentamiento con Kandinsky lo que le costaría finalmente el puesto. En definitiva, la escuela perdió a muchos de sus miembros más relevantes. A favor de Meyer es necesario decir que su gestión permitió que la Bauhaus trabajase “con eficiencia sin igual en los campos de la producción y la economía”.4 Aumentó el número de solicitudes lo que obligó a una mayor exigencia en el acceso que permitiese mantener el número de alumnos en un límite razonable. La exposición itinerante viajó a Basilea, Breslau, Essen, Manhein y Zurich, popularizando aún más las ideas de la escuela y haciendo de ella un referente centroeuropeo.5

4. Wick, Reiner (1982) Pedagogía de la Bauhaus. Madrid: Alianza Editorial. p. 49.

5. Forgács, Éva. (1995) The Bauhaus Idea and Bauhaus Politics. Budapest: Central European University Press. p. 160.

Por otra parte, la mayor politización que trajo consigo su mandato despertó el temor entre las autoridades de Dessau a ser tildadas de comunistas y a perder el poco apoyó electoral que le restaba al SPD. No cabe duda que con Meyer las ideas políticas tuvieron más presencia que en los años de Gropius, caracterizados por su apoliticismo, pero también es cierto que el ambiente se escoró cada vez más hacia la derecha y cualquier manifestación en sentido contrario adquiría una peligrosa relevancia.

 

Fritz HesseHannes Meyer

 

El alcalde de Dessau, Fritz Hesse, advertido por Ludwig Grote, un personaje amigo de Kandinsky, de la “agitación comunista” que reinaba entre los estudiantes de la Bauhaus y de la pasividad de Meyer, avisó a éste de la necesidad de poner freno a tal situación. Como la situación no cambió, Hesse y Grote acusaron a Hannes Meyer de deslealtad y en 1930 terminó por abandonar ante tantas presiones.

Con un grupo de estudiantes y una de las secretarias se fue finalmente a Moscú. En la capital soviética dio clases de urbanismo hasta 1936, año en que regresaría a su Suiza natal para, más tarde, hacer carrera en el México de Lázaro Cárdenas. Por invitación del gobierno de Lázaro Cárdenas llegó a México donde impartiría clases y trabajaría en diversos proyectos de arquitectura pública.6

6. Barbero, Patrica (2004) Hannes Meyer. Vida y Obra. Patricia. México: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de México.

Walter GropiusWalter Gropius, The New Architecture and the Bauhaus

 

El proceso de reinvención de la Bauhaus que tuvo lugar tras la fundación de la República Federal de Alemania, la figura de Hannes Meyer quedaría convertida en una anomalía que no afectó al ideario que Gropius anticipaba en 1919. En su actividad propagandista Walter Gropius no tuvo el mayor interés en integrar a Meyer en este nuevo relato. Hannes Meyer era un reconocido comunista que puso muchas energías en implantar en la escuela un ideario izquierdista que se plasmaba en la idea de atender “las necesidades de las personas en lugar de las necesidades lujosas”. Meyer abrió a los talleres a la colaboración con los sindicatos y el movimiento obrero. En definitiva Meyer terminó siendo el chivo expiatorio al que cargaron todo aquello que no sería bien visto en esa revisión de la Bauhaus que tuvo lugar tras la guerra en el ambiente nada revolucionario de la República Federal.

 

Claude Schnaidt

 

Pocos se significaron tanto en la recuperación de Hannes Meyer como Claude Schnaidt, arquitecto, profesor de la Hochschule für Gestaltung y fundador del efímero Institut de l'Enviroment de París en 1969. Diez años después de la muerte de Meyer, en 1964, Schnaidt publicó un breve libro sobre su compatriota suizo, con la intención, evidente, de sacar del olvido su figura. Muchas de las ideas expresadas por Schnaidt en sus escritos hubieran sido asumidas por Meyer. Por otra parte, Schnaidt creía ver en la salida de Meyer de la Bauhaus un paralelo con su propia experiencia, primero en Ulm, con el cierre de la HfG, y más tarde en París, con la breve experiencia del Institut de l'Enviroment que fue prácticamente cancelado por el gobierno francés en 1971, apenas un par de años después de su apertura.7

7. Schnaidt, Claude. (1965) Hannes Meyer. Bauten, Projekte und Schriften, Buildings, projects and writings. Teufen.

Arquitectura y compromiso político. Conferencia de Claude Schnaidt en la Academia de Bellas Artes. Hamburgo (2 de marzo de 1967) Publicado en ulm zeitschrift der Hochschule für Gestaltung, nº 19, 20. 1967.

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